miércoles, 3 de diciembre de 2014



EPÍLOGO ABIERTO

Hoy es el día del médico, así que no me queda otra alternativa que culminar lo escrito con alguna reflexión, no exenta de otras miradas u otros aportes.
En realidad, mi intención con estas notas era la de destacar la personalidad del Doctor Gianantonio y también reflexionar sobre la empatía, a la que he visto descripta como un sentimiento, un comportamiento, un valor, un movimiento activo del espíritu, un compromiso con la vida.
En cualquier caso, digamos que es detenerse, ver al Otro, tratar de entender lo que siente, darle la mano que necesita.
Y algo que suena tan sencillo es difícil, vaya a saber uno por qué. Me parece que todos somos capaces de sentir empatía de cuando en cuando, pero hay personas que la sienten en forma sostenida, constante.

Esas personas que tienden su mano para tomar la nuestra nos ayudan de muchas maneras. Nos abrigan, nos consuelan, nos allanan el camino y en especial, nos hacen sentir más humanos, por el simple hecho de detenerse a mirarnos.