La muerte no es más que un cambio
de
misión.
León
Tolstoi
Soy Claudia
El Doctor Gianantonio
había sido sometido a una intervención hacía escasas dos semanas. No trabaje
tanto, había sido la firme recomendación de sus colegas. Él siguió, sin prisa y
sin pausa, a sol y a sombra, comprometido, apasionado.
En ese entonces, lo
llevé a Martín a su visita semestral. Luego de la consulta, el doctor sentó a
Martín, que ya tenía cinco años, frente a él y con voz de caricia le dijo:
-
Mirá
Martín. Yo ya soy un señor grande y pelado, pero vos me enseñaste cosas muy
importantes, sobre todo que vale la pena tanto esfuerzo, el tuyo y el mío
también. Has superado un montón de dificultades, y aquí te tengo, sanito
enfrente de mí. Te felicito. Ahora, a crecer y disfrutar m'hijo.
-
Yo tengo un video de Mickey que te va a
encantar – contestó Martín en el mismo tono grave, en respuesta a no sé qué
mutuo entendimiento.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario