jueves, 18 de septiembre de 2014



Porque en definitiva, ¿qué fue lo que me impulsó a entrevistar a tantos padres que habían consultado al Dr. Gianantonio? ¿qué me hace escribir este blog que en realidad es un libro ya escrito hace algún tiempo, un libro que yo no escribí sino que estaba escrito en mí?

El asombro. Antes de entrar en contacto con este médico, yo nunca había conocido a alguien que dedicara su vida entera y sin concesiones a lo que consideraba su misión. Personalmente, me maravilló ver a una persona que resguardaba la dignidad del otro como algo casi sagrado, y que lo hacía en forma espontánea. Al relacionarse con los demás, la ética y la empatía tomaban cuerpo y creaban una dinámica virtuosa entre ambas partes.

Obviamente, por ser pediatra, se movía en el mundo del dolor y especialmente del dolor de los chicos. A todos nos conmueve que los chicos sufran. Íntimamente, nos escandaliza y nos subleva. Pero el Dr. Giananatonio pareció encontrarle la vuelta, poniéndose a trabajar para acompañar, cuidar y tratar de curar.

Compadecer con las manos, lo llama Martín Descalzo.


J.L. Martín Descalzo, periodista y escritor.

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